miércoles, 9 de junio de 2010

Alemán atropellado en Estación del Tranvía Eléctrico Lima - Chorrillos (1904)

Noticia de la edición de la tarde del diario El Comercio del lunes 18 de abril de 1904 que da cuenta del atropellamiento de un ciudadano alemán de apellido Echers en la estación del Parque de la Exposición. La Compañía Nacional del Tranvía Eléctrico inmediatamente informó a la Dirección de Obras Públicas del incidente.

ACCIDENTE EN EL ELECTRICO

A la 1 de la tarde de hoy, un caballero alemán, don Enrique Echers, en momentos que cruzaba el andén de la estación del Eléctrico en esta capital, fué cogido por salvavidas del carro número 2, que, sin tomar pasajeros, iba á entrar al desvío que existe en ese lugar.

El choque le arrojó contra las barandas del andén, produciéndole heridas de gravedad en la cara y fuertes contusiones en el cuerpo.

Este desgraciado accidente débese solo á la imprudencia de la víctima que á pesar de saber que el carro citado, no recibía pasajeros, pretendió tomarlo, no dando oídos á las advertencias reiteradas del conductor y el motorista del No. 8.

El gerente del eléctrico ha dirigido, sobre este desgraciado acontecimiento, la siguiente nota al director de obras públicas:

Lima 18 de abril de 1904

Señor A. Espinoza
Director de Obras Públicas
Ciudad.

Señor director:

Cumplo con poner en conocimiento de U.S. lo siguiente:

Hoy, á la 1 p.m. el carro Nº 2 se despachaba en la estación de Lima para el desvío que hay en la misma estación y consiguientemente se avisó al público que no tomaba pasajeros.

Un señor cuyo nombre ignoro, que esperaba un carro para dirigirse á Chorrillos y á quien se le había advertido como a las demás personas que estaban allí que dicho carro número 2, no admitía pasajeros pues iba a entrar al desvío, una vez que este partía, pretendió pasar al otro lado del andén con el objeto de subir por ahí, siendo desgraciadamente tomado por el salvavidas y arrojado contra la baranda del andén sufriendo heridas de gravedad en la cara y varias contusiones en el cuerpo.

Como verá U.S. por la exposición que acabo de hacer, la empresa que represento no tiene culpa alguna de este accidente que ha sido motivado por la imprudencia de una persona del público, y que, desgraciadamente, ha tenido tan malas consecuencias.

Reitero a U.S. el testimonio de mi más distinguida consideración.

Joaquín Godoy

 Estación del Tranvía Eléctrico de Lima a Chorrillos. Postal de la colección de Allen Morrison

martes, 8 de junio de 2010

Parto en un tranvía en la calle Plateros de San Pedro (1904)

El sábado 9 de abril de 1904 el diario El Comercio sorprende con la noticia del nacimiento de un bebé en un tranvía que se desplazaba por la transitada calle de Plateros de San Pedro.  Se extraña que no se haya consignado el nombre de la madre en la nota, ni del estudiante de medicina, pero es probable que el niño haya llevado el nombre de pila de su socorrista.  

Esta calle, paralela a la Plaza de Armas, es la primera cuadra del jirón Ucayali y guarda en cada rincón muchas historias, anécdotas a lo largo de cinco siglos de existencia.

Cuando llegó al Perú en el siglo XVI, el quinto virrey Francisco de Toledo puso orden en la ciudad de Lima, que se caracterizaba por incumplir las normas y el poco respeto a la autoridad. El virrey reorganizó la hacienda, instaló el Tribunal de la Inquisición y dispuso que todos los plateros de oro y plata debían reunirse en un sólo lugar, ya que era más fácil para el fisco supervisarlos. Es así como se crea la calle Plateros de San Pedro, que en la colonia constituyó uno de los primeros y más poderosos gremios de empresarios. Nicomedes Santa Cruz, el gran decimista peruano le regaló unos versos a esta calle, que incluiré más tarde en este post.

En los primeros años del siglo XX se instaló allí el Café Dorado, donde se reunían periodistas y toreros, la confitería Nove administrada por un suizo, prestigiosos estudios de fotografía, la librería Anglo Americana de la familia Colville, sastrerias alemanas y otros comercios que ostentaban lujo y buen gusto.

Casi en el medio de la calle está el callejón de Petateros (donde fue fusilado por los realistas el pescador José Olaya, héroe de la independencia) que conecta con la Plaza de Armas. Refieriéndose a este lugar, Abelardo Gamarra, periodista y escritor más conocido como "El Tunante" en su obra editada en 1907 "Lima, unos cuantos barrios y unos cuantos tipos (al comenzar el siglo XX)" dice:

"Vamos a las particularidades de algunas de las calles de Lima: Espaderos, Mercaderes, Bodegones, Plateros, los portales, son notables por el lujo de sus almacenes. Anacronismo entre esos lugares, en el corazón de la ciudad, es el callejón de Petateros, pasadizo lleno de fondines de chinos, de tiendecitas y chicherías, desaseado, ruinoso, callejuela de pueblo, adefecio acurrucado entre las sedas del Portal de Botoneros y los artículos de fantasía de los almacenes de Harth, en Plateros de San Pedro"

En Plateros de San Pedro está la casa donde se escondió Nicolás de Piérola durante dos años, como consecuencia del intento golpista de su hermano e hijos quienes apresaron por unas horas al presidente Augusto B. Leguía en mayo de 1909. El paradero de Piérola era conocido por todos pero por estrategia política no se le detuvo. En el website "Amautacuna de Historia" hay un artículo amplio sobre el tema.

Por último, se menciona también en la nota al Hotel Maury, que se ubica en la esquina de la segunda cuadra del Jr. Ucayali. Este tradicional establecimiento de hospedaje se cerró en 1980 y fue reabierto en el año 2000, con modernas instalaciones y mejores servicios.



Parto en un tranvía

El carro No. 52 del tranvía pasaba á la una y media de esta tarde, repleto de pasajeros, por la calle de Plateros de San Pedro. De improviso, una mujer que ocupaba una banqueta delantera lanzó un agudo chillido y se recostó desfallecida en el asiento, mordiéndose los labios, el rostro lívido y los ojos en blanco.

Todos los pasajeros, entre los cuales se hallaba un solícito estudiante de medicina, se acercaron á la mujer, creyendo que era víctima de un ataque fulminante al cerebro ó al corazón; pero el estudiante calmó la justa inquietud de los pasajeros: 

"No hay que alarmarse, señores; ¡se trata de un parto! ¡Alto al tranvía!"; y quitándose el saco y remangándose los puños de la camisa se puso en cuclillas y empezó á partear á la mujer, rodeado del estupefacto corro de hombres y mujeres.

Momentos después se oyeron los vagidos del recién nacido, al que mostró, ensangrentado aún y entre sus manos, el estudiante, pidiendo unas tijeras para cortar el cordón umbilical, las que le fueron proporcionadas de la camisería situada en la esquina del hotel Maury.

Un tierno sentimiento de paternidad se apoderó de los presentes, quienes, á indicación de un joven abogado que iba también de pasajero, abandonaron el carro á fin de no profanar con su presencia uno de los actos más trascendentales de la naturaleza.

El tranvía convertido así en alcoba de parturienta, siguió su marcha hasta la esquina de los Sacramentos, de donde se trasladó en camilla á la madre y á su vástago al hospital de Santa Ana.


 Postal que muestra un tranvía circulando por la calle Plateros de San Pedro.  Imagen tomada del foro "Lima de Siempre" posteada por Orrantino.

 El gran Hotel Maury en la segunda cuadra del jirón Ucayali.

 La calle Plateros de San Pedro en un plano limeño de la época

jueves, 3 de junio de 2010

Paraderos del Tranvía Eléctrico de Lima y Chorrillos (1904)

Este es un aviso del 25 de abril de 1904 del Tranvía Eléctrico de Lima y Chorrillos, comunicando sus paraderos en Miraflores, Barranco y Chorrillos.

miércoles, 2 de junio de 2010

Descarrilamiento de tranvía en Barranco (1904)

El martes 5 de abril de 1904 el diario El Comercio en su edición matutina informó sobre el descarrilamiento de un tranvía en el balneario de Barranco. El carro eléctrico se dirigía a la capital cuando se salió del riel y chocó con un poste.

Uno de los problemas que enfrentaban los conductores de tranvía, eran las "palomilladas" de los niños que frecuentemente colocaban piedras en los rieles a fin de que el carro se descarrilara, sin pensar que podían causar serios accidentes. En otros casos arrojaban piedras al tranvía cuando éste estaba en movimiento, sin duda travesuras nada graciosas.


La formación del poblado de Barranco surge con una leyenda, que cuenta acerca de  la aparición de una cruz misteriosa que sirve de guía a unos pescadores que se habían perdido en la espesa neblina del litoral limeño.  Ver detalles de Barranco.

CRONICA

Descarrilamiento

El tranvía eléctrico No. 5 que salió de Chorrillos á la una y media de la tarde de hoy, al llegar al desvío del Barranco se descarriló, chocando contra un poste la vitrina delantera, donde se hallaba el motorista, el cual resultó ligeramente herido.

Ninguno de los pasajeros sufrió en lo menor, é inmediatamente fueron trasladados á otro carro que los condujo á esta capital.

El accidente se produjo porque unos muchachos habían colocado piedras en los entre-rieles.


Niños posando en la Plaza Raymondi de Barranco. Posteada por EDargent en el foro Barranco en postales antiguas

martes, 1 de junio de 2010

Choque de tranvías eléctricos en Miraflores (1904)

El 4 de abril de 1904 en su edición de la mañana, el diario El Comercio publica en la portada la noticia de un choque entre dos tranvías en el distrito de Miraflores.

CRONICA

Accidente en el eléctrico

A las 4½ de la tarde de ayer, en Miraflores, tuvo lugar un accidente en la línea del tranvía eléctrico de esta capital á Chorrillos.

Cerca de la estación de ese balneario, existe un desvío que conduce á la línea simple, en la cual se efectúan los cambios.

A esa hora, el carro Nº 9, que iba de Lima, entró á esa línea, creyéndola libre. Pero al avanzar unos metros vió el motorista la señal del garitero indicando que había otro carro en el desvío, y al carro mismo que venía algo retrasado en su viaje y que se hallaba detenido en el paradero de Miraflores.

El motorista Betancourt, del Nº 9, cortó la corriente, y ajustó el breque, pero como la gradiente en ese lugar es algo fuerte, no pudo detener el carro por completo, y este fué, aunque con la velocidad ya muy atenuada, á chocar con el carro Nº 2, que dirigía el motorista León.

El resultado del choque fué la rotura de los vidrios de la plataforma delantera del Nº 9, en la que viajaba, junto al motorista, el señor Joaquín Godoy, gerente de la empresa. Este caballero resultó con la mano derecha ligeramente herida por un pedazo de cristal.

Los pasajeros sólo experimentaron la alarma natural en estos casos, sin que, felizmente, ninguno de ellos sufriera daño ni golpe alguno.

El tráfico se paralizó por breves momentos.

Este accidente, aunque de muy pequeña importancia, hace ver la necesidad de que la empresa dote á los carros de frenos más poderosos capaces de detener los coches en cualquiera de las gradientes de la línea. El Sr. Godoy nos dice que estos frenos se han encargado ya á la fábrica constructora de los carros, debiendo llegar dentro de pocos días.

Restablecido el tráfico, la circulación de pasajeros entre Lima y los balnearios siguió tan numerosa y animada como siempre.


 Alameda de Miraflores. Postal de Eduardo Pollack, tomada del website mirafloresperu.com

lunes, 31 de mayo de 2010

Choque de tranvías en Barranco (1904)

El domingo 3 de abril de 1904 el diario El Comercio publicó una nota sobre un choque de un carro eléctrico y un tranvía de sangre, en el distrito de Barranco. 

El poblado denominado Barranco se formó en el siglo XVII gracias a un "milagro". La leyenda dice que un grupo de pescadores se había perdido o desorientado en el mar debido a la espesa neblina del litoral limeño. Iban asustados sin rumbo rogando a Dios por sus vidas, hasta que divisaron una cruz luminosa. que fue su guía para llegar a la orilla. Desde aquel día se hacían romerias al lugar, se construyó una capilla y a su alrededor se instalaron las primeras residencias barranquinas.

Como anécdota relacionada a este lugar, cuenta Ricardo Palma en su tradición "El padre Abregú" que en 1835 en medio de conflictos sociales, Lima era un lugar peligroso por causa de los montoneros que pululaban fuera de sus murallas. Así, fue asaltado un curita cuando se dirigía al Barranco:

Un sábado de esos, con poncho de balandrán sobre la sotana y un jipijapa en la cabeza, iba nuestro padre Abregú camino del Barranco, cuando de una encrucijada, fronteriza a Miraflores, salieron doce jinetes armados hasta los dientes, y rodearon al viajero, que montaba un bonito caballo.
Le quitaron el caballo, las pocas pertenencias que traía y le permitieron retirarse. Sin embargo, narra Palma como el Padre Abregú realiza una insólita petición al asaltante:
-¡Alto, hermanito! Soy achacoso, y mal puedo, sin gran fatiga y peligro, hacer la media legua que me falta para llegar al Barranco. Suyo es el caballo; pero le ruego me lo preste, que palabra le empeño de devolvérselo antes de una hora.

-Casi, casi estoy tentado de acceder, por ver si cumple.

-Acceda, hijo, y lo palpará.

-Pues... convenido; y ¡cuenta con engañarme!, porque entonces donde lo pille le clavo una puñalada; que guindarme una sotana es para mí como sorberme un huevo fresco.

Sacado del monte, el padre Abregú cumplió religiosamente el compromiso.
[...] El Barranco por aquellos tiempos apenas se componía de la ermita, alzada para dar culto a la milagrosa efigie aparecida en ese sitio, y unos pocos ranchos de estera habitados por indios. Ni Domeyer ni Bregante habían soñado aún en habitarlo y formar de él un precioso arrabal de Chorrillos.

A media noche, el Filosofo llamaba cautelosamente a la puerta de la ermita, y el capellán no demoró en abrirle.

-Padre, me ha sido usted simpático porque es hombre de palabra. En prueba de ello, le traigo una mulita en cambio de su caballo, y como contraseña para que a distancia lo conozca mi gente, y en vez de incomodarlo lo proteja, le encargo que siempre que venga al Barranco se ponga, su sombrero de teja, que el jipijapa es mucha guaragua para un sacerdote humilde.

-Corriente, hijo, por eso no pelearemos. Ve con Dios y con mi bendición.

Y desde la semana siguiente, el mansísimo padre Abregú se convirtió en el tipo que nos ha legado el lápiz de Pancho Fierro (el Goya peruano), sin que después hubiera habido forma, ni por Dios ni por sus santos, de hacerlo renunciar al sombrero de teja y a la mula flaca.

Lo hechos más tristes para Barranco fueron causados por la tropa chilena el 14 de enero de 1881 y por el terremoto de 1940, dejándolo en ambas ocasiones prácticamente destruído. Con relación al primer caso, cito fuentes chilenas sobre el saqueo e incendio del distrito, que en esa fecha ya era un balneario con grandes ranchos y hermosas casonas de estilo europeo. El historiador chileno Benjamín Vicuña Mackenna, en su "Historia de la Campaña de Lima, 1880-1881" escribe:

«El Coronel Lagos dejó el pueblo del Barranco con su División y avanzó sobre Miraflores. Una hora después Chilenos jinetes a las órdenes de un oficial, reconocían la abandonada y pintoresca población, y le prendían fuego por sus cuatro costados. Era una resolución terrible pero inevitable del Coronel Lagos, vengador de su patria en el Perú. El espectáculo horrendo de Chorrillos y de sus escesos era una fantasma que con razón no se apartaba de la vista de los Jefes Chilenos; y la salud de su ejército contra la orjia y contra la metralla, les autorizaba plenamente para ejecutar tan crueles pero salvadoras providencias.
[...] El ejército de Chile durmió en consecuencia aquella noche iluminados sus campamentos por dos inmensas piras.
[...] Ardían los pueblos de Chorrillos y el Barranco, y continuaban las negociaciones del armisticio, como preliminares de la paz.
[...] temerosos que una parte de su población recibiera el cruel castigo de Chorrillos i el Barranco, que a esas horas todavía ardían iluminando el horizonte, se resolvieron en la media noche del 14 al 15 trasladarse del Callao a Lima [...]
Otra fuente de la misma época:
«La noche iba cerrando, y las calles de Chorrillos, alumbradas por el fulgor de cien incendios, semejaban un fantástico ouadro de escenas del infíerno [...] De pronto resonaron algunos tiros: eran de soldados Chilenos que disputaban entre sí[...] El siniestro resplandor de los incendios alumbraba solo repugnantes escenas de orjía y de esterminío[...] Al siguiente día continuaron los desórdenes[...] Pero el General en Jefe no tomaba ninguna determinación seria, con el fin de que cesaran aquellos repugnantes desórdenes. Parecía que pensaba dejar marchar las cosas, y permitir que en la noche del 14 se repitieran las escenas de las del 13. El Ministro de la Guerra le indicó entonces que seria conveniente reorganizar el ejército á fin de marchar inmediatamente sobre Lima, y que era necesario recojer por cualquier medio aquella gente desbandada».

Diario El Mercurio, del 22 de Marzo 1881.
El terremoto del 24 de mayo de 1940 también afectó a Barranco, muchas viviendas se desplomaron, la iglesia sufrió grandes daños, el Puente de los Suspiros fue recortado y hasta una calle cayó al abismo. El sismo tuvo una magnitud de 8,2 grados en la escala Richter y parte de sus acantilados cayeron sobre la playa generando grandes nubes de polvo.

Barranco declarada "Ciudad heroica" fue fundada oficialmente el 26 de octubre de 1874. Actualmente,  ha recuperado sus hermosas calles, malecones, parques, plazuelas y una fabulosa vista al mar. Es el lugar preferido de artistas, literatos, bohemios y turistas. 

Hoy, por una de sus avenidas funciona el único tranvía en todo Lima, denominado "tranvía del recuerdo".





Choque en el Barranco

El gobernador del Barranco comunicó ayer á la intendencia de policía que á las 10 y 30 de la mañana ocurrió un choque entre el carro No. 2 del ferrocarril eléctrico que iba de Lima y otro carro del tranvía de sangre que venía de Chorrillos.

El accidente se realizó en el cruce formado en las calles del Parque y la Avenida Grau, resultando con varias contusiones en la mano y pierna izquierda los conductores del eléctrico Emilio Miranda y del tranvía de sangre Manuel Luna.

De las averiguaciones practicadas resulta que el choque fué debido á que ambos carros no se apercibieron de su aproximación y además, por la falta de garitero en ese lugar, que hiciera las respectivas señales.


 Estación de Barranco. Fotografía del website "Lima de ayer"



El funicular de Barranco fue inaugurado el 28 de julio de 1896 y utilizaba un sistema de contrapeso mediante el uso de aguas filtradas de la playa. Fotografía expuesta en el Museo del Cerro San Cristóbal en Lima, publicada en el website www.barranco.net.

 Interior de residencia barranquina. Tomado del foro Barranco en postales antiguas.

martes, 25 de mayo de 2010

Callao: Tranvía se incendia en Bellavista (1909)

El 10 de febrero de 1909 el diario La Prensa, en la misma edición donde se daba cuenta de dos choques protagonizados por los carros 203 y  205 del tranvía eléctrico Lima - Callao, publica esta nota, que narra los hechos que sucedieron minutos antes, cuando el vehículo circulaba por el pueblo de Bellavista.

Bellavista se fundó luego del terrible terremoto y maremoto del 28 de octubre de 1746 que dejó al Callao destruído y a la ciudad de Lima en ruinas, pereciendo en esa catástrofe la décima parte de la población. Por ello, el virrey Don José Antonio Manso de Velasco, Conde de Superunda escogió terrenos cercanos al puerto y aprobó el proyecto presentado por el catedrático francés Ing. Louis Godin para la construcción de una ciudad planificada que protegiera a sus habitantes y resguardara sus almacenes y comercios.

"En cuanto á las Bodegas que para el comercio se necesitan parece moralmente imposible establecerlas en paraje más seguro y cómodo y a menos costo que en las cabeceras ó puquios que forman el Río que pasa por Piti Piti nuevo..."
Informe de Louis Godin, 25 de noviembre de 1746.
Como hubo oposición al proyecto, el Conde de Superunda evitó usar los ingresos fiscales para la construcción de Bellavista, como se aprecia en el decreto que firma el 20 de enero de 1747:
"...formando población con el nombre de Bellavista y con calles, plaza é Iglesia parroquial con vivienda para el cura, que sea todo correspondiente á dicho sitio y á costa de los mismos bodegueros y personas que en él se avecindaren á proporción de la cantidad de tierra que cada uno comprase para dichas fábricas"
El fundador del diario "El Callao", Darío Arrús, en su libro "El Callao en la época del coloniaje antes y después de la catástrofe de 1746", publicado en 1904 explica la razón de la creación del poblado:
"Tanto para libertar al comercio de una nueva invasión del mar y creyendo hacer más positiva la defensa del puerto, el Virrey Conde de Superunda fundó el pueblo de Bellavista, para el establecimiento de particulares, comerciantes y bodegas fiscales."
Sin embargo, la idea de trasladar los establecimientos y residencias a Bellavista no prosperó y se reconstruyó el antiguo puerto del Callao. Así concluye Arrús:
"Bellavista no adelantó pues gran cosa, tanto porque los principales comerciantes y armadores permanecieron en Lima con sus familias, viniendo al puerto sólo cuando las necesidades de su negocio se lo exigían, cuanto por que la tolerancia que hubo para dejar construir barracas en la playa, dividió a la población: y como los habitantes de uno y otro sitio eran trabajadores del puerto, se acostumbraron más á permanecer en él, y tras las barracas vinieron las bodegas, y tras de estas las casas, terminando por restablecer la antigua ciudad del Callao..."
Después de la independencia, entre 1824 y 1826, Bellavista fue el centro de operaciones para desalojar a los realistas de la fortaleza del Real Felipe, que al mando del brigadier José Ramón Rodil resistieron durante casi 2 años.  En 1881 ante la invasión chilena en la Guerra del Pacífico, niños y jóvenes bellavisteños integraron los batallones de voluntarios Guardía Chalaca y Guardia de Marina defendiendo el Reducto Nº 1 en Miraflores, siendo la mayoría muertos en batalla al quedarse sin refuerzos ni municiones.
El 06 de octubre de 1915, mediante Ley Nº 2141, se le dio categoría de distrito con una extensión de 4,5 kilómetros cuadrados. Actualmente es considerado el refugio natural de los chalacos en caso de un maremoto.
 
ACCIDENTE EN EL ELÉCTRICO

Un caballero se acercó ayer noche a nuestras mesas de crónica para manifestarnos que á las diez p.m. aproximadamente el carro No. 203, que llegaba a Bellavista se incendió produciendo el pánico consiguiente entre los pasajeros de primera que se refugiaron en el comportamiento de segunda temerosos de ser víctimas del accidente.

Una señora cuyo nombre ignoramos llegó a quemarse una de las manos. El caballero en referencia nos manifiesta que los pasajeros del 203 se trasladaron al 205, cuyo conductor pretendió cobrar nuevamente los pasajes con modales por demás descorteses á pesar de las protestas de los que ocupaban el carro.

La empresa debe dar las instrucciones necesarias á sus conductores para que éstos procedan correctamente en casos análogos al presente y evitar así protestas del género que ahora dejamos citados.


Plaza de Armas de Bellavista. Tomado del foro del mismo nombre de SkyscraperCity.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Callao: Choques de tranvías en Carmen de La Legua (1909)

El 10 de febrero de 1909 el diario La Prensa da cuenta de dos choques de tranvías producidos en el desvío que existió frente a la Estación de La Legua, en el Callao.  

El número de habitantes en ese lugar luego crecería con la llegada de muchas familias procedentes de Tarapacá, a las que el gobierno les había concedido terrenos, considerando que Chile había tomado posesión de este departamento peruano, después de ganar la Guerra del Pacifico.

En la fotografía se aprecia un tranvía llegando desde Lima, que acaba de pasar la Iglesia Nuestra Señora del Carmen de la Legua, que se encuentra entre la actual avenida Faucett y la Av. Oscar R. Benavides o Avenidad Colonial.

ACCIDENTES EN EL ELECTRICO DEL CALLAO

Dos choques

Anoche á las 10 y 12 chocó en el desvío que existe frente á la Estación de La Legua, el carro 203 que se encontraba en el desvío con el 204 que entraba en él.

El No 203 resultó con el salvavidas destrozado y el 204 con algunas abolladuras.

Minutos después de este accidente el carro 205 se estrelló con el 204 en el mismo desvío resultando el primero con serias averías.


Tranvía en la Estación La Legua. Postal de Eduardo Polack-Schneider. Tomado del Web site Vistas y Personajes de Eduardo Dargent Chamot

domingo, 16 de mayo de 2010

Accidentes de tranvías eléctricos en Valparaíso

Valparaiso, la segunda ciudad más poblada de Chile, tuvo el segundo sistema de tranvías más grande de ese país, según lo anota el especialista norteamericano Allen Morrison en su libro "The Tramways of Chile 1858 - 1978". En materia económica quizás era el lugar más importante de Chile, dado los buenos negocios que realizaban con el exterior.

Desde 1880 y hasta principios del siglo XX las grandes firmas tuvieron su época dorada. Valparaíso era la capital económica del país. El salitre  fue el producto más exportado a Europa; desde el Puerto salía un 42% de toda la producción. Muchas familias hicieron su fortuna gracias a ese mineral.
Gobierno de Chile: http://www.ciudaddevalparaiso.cl

El principal puerto chileno tiene una geografía peculiar, existen numerosos cerros a su alrededor que simulan ser acantilados o barrancos. En muchos de ellos existen funiculares o ascensores instalados hace más de un siglo que han sobrevivido hasta nuestros días y que constituyen el patrimonio histórico de la ciudad. Viajar en ellos ofrece una visión espectacular, las casas enclavadas en los cerros, la arquitectura antigua y la vista de la bahía siempre poblada de embarcaciones.

En 1900, después de que llegaron los carros eléctricos a Santiago, el transporte público en la capital se vio transformado. La ola de la modernidad llegó al puerto, entonces se constituyó la Empresa de Tranvías Eléctricos de Valparaíso que ordenó 60 carros de Alemania y así en la navidad del año 1904 empezaron a correr los primeros carros eléctricos en Valparaíso.

Los tranvías en esa ciudad no sólo sufrieron accidentes, también atentados y hasta fueron destruídos por desastres, como fue el caso del terremoto ocurrido en agosto de 1906 que mató cerca de 2500 personas. A pesar de eso, después del sismo y en los siguientes años se inauguraron nuevas rutas y líneas de tranvías. Tanto éxito tuvieron los carros eléctricos en Valparaíso que en el año 1909 transportaron nada menos que a 29 millones de pasajeros.

Sin embargo, no hubo el mantenimiento adecuado del parque tranviario, el servicio era entonces insatisfactorio y así los accidentes se multiplicaron a tal punto que el Municipio restringió mediante una norma, el número de pasajeros que podían viajar en los carros.  Esto desató la ira del público que al no poder embarcarse atacó a cuanto tranvía se le cruzara, incendiando 56 carros eléctricos el 10 de marzo de 1920.


 No, no es un carro alegórico para el carnaval, tampoco un carro rompemanifestaciones ni un vehículo preparado por "A Team" para enfrentar a sus enemigos. Se trata de un tranvía eléctrico circulando temeroso en Valparaíso después que su población los incendiara a causa del mal servicio en 1920. Fotografía del website de Marcelo Madariaga quien ha traducido al español y puesto en línea, el libro de Allen Morrison.

Sobre los accidentes, Lautaro Triviño, un investigador porteño y apasionado por la protección del patrimonio de Valparaíso, menciona:
"Resulta increíble pensar que los tranvías sufrieran accidentes por "exceso" de velocidad. Estos medios de transporte se ven seguros y por su baja velocidad en relación a otros vehículos, es casi imposible que tuvieran algún volcamiento."
Sin embargo, debajo de estas líneas presenta en su página web una serie de noticias y fotografías con espectaculares accidentes: descarrilamientos por exceso de velocidad, volcaduras y choques de consecuencias fatales. Triviño, ha recopilado muchas notas periodísticas de la época relacionadas al paso del tranvía por Valparaíso.

Noticia sobre un accidente de tranvía en Valparaíso. Imagen publicada en el website Tranvías de Valparaíso de Lautaro Triviño.
Descarrilamiento de tranvía en Valparaíso. Fotografía publicada en el website Tranvías de Valparaíso de Lautaro Triviño.

En 1930 Valparaíso tuvo su mejor infraestructura tranviaria. Esta ciudad ha visto tranvías de muchos tipos: alemanes, norteamericanos, belgas, de uno y dos pisos, además que muchos sufrieron modificaciones, siendo por ello, únicos en su forma. 

Finalmente, dejaron de circular el 30 de diciembre de 1952.