jueves, 5 de enero de 2012

Incendio de tranvía en el Mercado Central (1909)

El domingo 10 de enero de 1909 el diario El Comercio publicó la noticia del incendio de un carro eléctrico en la Calle Presa, actual sexta cuadra del Jirón Huallaga, donde se ubica el Mercado Central de Lima.

A una cuadra y media, los bomberos de la Compañía Roma llevaron presurosos un "gallo" (ver foto) para apagar las llamas del tranvía. 

La Compañía Italiana de Bomberos Voluntarios Roma Nº 1, la más antigua de Lima fue formada por residentes italianos en 1866 antes del Combate del 2 de mayo. Sus miembros viendo amenazada por España la tierra que los cobijó decidieron formar un grupo de defensa de la que consideraban su segunda patria.

Ya la escuadra española había bombardeado Valparaíso y el puerto del Callao era el siguiente objetivo. El día del combate, los bomberos italianos salvaron vidas, apagaron incendios y hasta participaron en la contienda bélica, por ello, en reconocimiento a su valor, recibieron la Medalla de Oro por el Congreso de la República del Perú.

En 1881, durante la Guerra del Pacífico (1881) la Compañía Roma auxilió a las tropas patriotas y a la resistencia nacional contra el invasor. Debieron hacer frente entonces a los incendios perpretados por los soldados chilenos y a las balas de sus fusiles.  En otros tiempos, muchos de sus miembros dejaron sus vidas atendiendo emergencias, como la producida por la epidemia de fiebre amarilla que asoló Lima (1868) o combatiendo incendios.

En el momento del accidente el Comandante Andrés Dall'Orso dirigía la compañía. Aquel hombre décadas antes (1873) habìa sido el fundador de la Compañía Garibaldi de La Perla, Callao.




En la línea del eléctrico

INCENDIO DE UN CARRO

Ayer a las 6 de la tarde en momentos que bajaban por la calle de Presa, el carro No. 17 del eléctrico urbano, se inflamó la caja de resistencia, con cuyo motivo comenzó á incendiarse el carro, causando gran alarma entre los pasajeros que se arrojaron a tierra por ambos lados.

Un gallo de la bomba Roma acudió inmediatamente y tendiendo una manga apagó el fuego.

El carro No. 17 fué remolcado después a la factoría.

A consecuencia de este accidente se paralizó el tráfico durante media hora, por la indicada línea.


Equipo para enrollar mangueras denominado "Gallo" que usaron los bomberos de la Compañía Roma para apagar el fuego en el tranvía. Este podía ser tirado por un caballo hasta el lugar donde ocurría el incendio.

Retrato del Comandante Andrés Dall'Orso. Dirigió la Compañía Italiana de Bomberos Voluntarios Roma desde 1887 hasta 1913. La imagen fue tomada del libro "Historia del Cuerpo de Bomberos Voluntarios del Perú 1860 - 2000" publicado por el historiador y bombero profesional, Comandante Julio Coz Vargas,  en la página web http://www.bomberosperu.gob.pe/

Vea también:

lunes, 19 de julio de 2010

Madrid: Choque de una carreta y tres tranvías cerca del puente de Toledo (1906)

El lunes 19 de noviembre de 1906 el diario ABC de Madrid, da cuenta de un choque entre una carreta y tres tranvías cerca del puente de Toledo. El accidente no tuvo consecuencias fatales, debido principalmente a la poca velocidad que llevaban a pesar de encontrarse en una pendiente.

Antes de entrar en la noticia, apuntaré una breve introducción histórica sobre este tipo de transporte en la capital española.

El tranvía eléctrico en Madrid se puso en marcha el 4 de octubre de 1898, en el recorrido de la Calle de Serrano a la Puerta del Sol, operado por la empresa Compañía General de Tranvías de Madrid. Ese día en la edición vespertina del diario "La Época" se dieron muchos detalles del acontecimiento, del que apunto algunos párrafos:
"El coche que se designó para las pruebas fue uno de los construidos en Madrid por el Sr. Monasterio, encargándose de conducirlo durante las pruebas el ingeniero director de Vías públicas D. Ezequiel Naranjo, quien con gran acierto y competencia ejecutó todas las maniobras necesarias para comprobar la marcha de los coches y el funcionamiento de la red eléctrica.
[...]
El coche salió de la estación del barrio de Salamanca a las diez y diez, llegando a la calle Goya a las diez y catorce, a la Cibeles a las diez y veintidós y a la Puerta del Sol a las diez y veinticinco, marchando con perfecta regularidad a velocidades de ocho, diez y doce kilómetros.

[...]
En el Paseo de la Castellana, y para demostrar la potencia de los motores, se llegó a una velocidad de 18 kilómetros por hora, potencia que excede en mucho a la que llevarán ordinariamente los coches, que no excederá de 12 kilómetros."
Aunque no es equiparable esta velocidad con la del transporte urbano actual, era sin duda superior al resto de los demás vehículos de su tiempo, por eso se explica que fueran frecuentes los accidentes, teniendo en cuenta que los madrileños no estaban acostumbrados a semejante rapidez de los tranvías eléctricos.

En el momento que se escribe la noticia del choque de los tres tranvías (1906) esta compañía ya tenía una flota de 182 carros eléctricos, todos ellos con un color común: el gris. Debido a este color y a los accidentes producidos por éstos los empezaron a llamar "los grises de la muerte". También circulaban los carros eléctricos de la Compañía Eléctrica Madrileña de Tracción que por su color rojo se les llamaba "cangrejos". 

En importante anotar que seis meses antes, en mayo de 1906,  la infraestructura tranviaría eléctrica había salvado al monarca de la muerte. Era el 31 de mayo de 1906, día de la boda de Alfonso XIII y Victoria Eugenia. El catalán Mateo Morral Roca de 26 años desde el balcón de su hospedaje, arrojó una bomba de fabricación casera a la carroza real. El artefacto que estaba envuelto en un ramo de flores, en su caída tropezó con los cables del tranvía y se desvíó hacia la gente que aplaudía al paso de los reyes. Los monarcas salieron ilesos, pero lamentablemente casi treinta personas murieron.

Después de 1950 los tranvías van progresivamente desapareciendo ante el crecimiento del tráfico, incluso ya eran vistos como "estorbos" para la circulación de los autos y buses. Finalmente, en junio de 1972 fueron sustituídos completamente.

Con el nuevo siglo, los tranvías han regresado a Madrid, esta vez con vehículos muy modernos, siguiendo la corriente de las principales ciudades del mundo, que buscan reducir la contaminación del medio ambiente.



CHOQUE TERRIBLE

Anoche á primera hora circuló por Madrid la noticia de que había ocurrido un tremendo choque entre un carro y tres tranvías, cerca del puente de Toledo, resultando varias víctimas, y alguna de mucha gravedad.

Nos trasladamos al lugar del suceso, y, en parte confirmamos el rumor; pero no así, por fortuna, en lo que al número y la importancia de los heridos se refería.

Allí supimos que, próximamente á las ocho y media, subía por el paseo de los Ocho Hilos el carro núm. 3.423, cargado de sacos de yeso y arrastrado por cinco mulas.

Guiaba el vehículo, propìedad de Victoriano Catalán, el carretero Ginés Alarcón Saez, de treinta y nueve años, domiciliado en la Ronda de Segovia, núm. 4.

Al pasar el carro frente á la Fábrica Metalúrgica, marchaba sobre los rieles del tranvía, y tuvo que separarse de ellos para dejar paso á un tranvía que avanzaba en la misma dirección y procedía de Carabanchel.

En ese momento, y cuando el carro cruzaba hacia el otro lado del paseo, bajaba en dirección contraria el tranvía num. 147, que aun cuando advirtió la maniobra del carretero no pudo detener el coche á causa de la pendiente y del estado de los rieles, suavizados por gran cantidad de hojas de los árboles que el aire había acumulado sobre ellos.

El tranvía chocó violentamente contra la rueda izquierda del carro, que fue volcado y sufrió grandes desperfectos en los varales.

Por efecto del tremendo encontronazo se destrozó la plataforma delantera del coche eléctrico y se rompieron los cristales, resultado heridos el carretero y el guardia principal núm. 11, Pegerto Pin.

A los tres ó cuatro minutos se vió descender por la vía obstruída al tranvía núm. 337, que por las razones antes indicadas tampoco pudo detener su marcha y chocó con el coche anterior, destrozando también la plataforma y los cristales.

Mientras se avisaba á la puerta de Toledo para que suspendiera su circulación los eléctricos, bajó la cuesta otro nuevo tranvía, el número 342, que chocó contra los otros dos, causándose destrozos de menos importancia.

A pesar de estos tres accidentes consecutivos y peligrosos, sólo resultaron otros dos heridos leves; pues aun cuando algunos viajeros sufrieron contusiones, fueron tan insignificantes, que no les impidieron marchar á pie, sin casi darse cuenta de ellas.

El segundo jefe de la Comisaría de la Latina, Sr. Corpas, que llegó oportunamente, al enterarse de que los heridos eran leves, dispuso que fuera descargado el carro y separado del paseo, dejando la vía libre. Realizada dicha operación, los tranvías averiados pudieron ser trasladados a sus cocheras.

En la Casa del Socorro del Puente de Toledo fué asistido el guardia municipal, que resultó con una herida leve en la pierna derecha, y un cobrador, que tenía en la cabeza una herida por un trozo de cristal.

En la Casa de Socorro del distrito de la Latina le curaron al carretero una herida leve en una mano.

La mula de varas del carro resultó con heridas de consideración.

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Además del indicado inspector, Sr. Corpas, acudieron al lugar del suceso la Guardia civil del puesto de las Peñuelas, el inspector de Policía urbana Sr. Ayala y varios agentes de Seguridad y guardias de Orden público.

Cuando se disponían á ir también el gobernador civil y el comisario general de policía, recibieron noticias de que el accidente no había revestido la importancia que se creyó primeramente.

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Para responder de la responsabilidad que pudieran tener, fueron detenidos los conductores de los tres tranvías, Antonio Santos, José Murillo y Julián Navarro.


Así se publicó la noticia en el diario ABC de España del 19 de noviembre de 1906.



Madrid: Tranvías eléctricos en la Puerta del Sol y en la Plaza Mayor.

viernes, 16 de julio de 2010

Callao: Quejas por trabajos en Plaza Grau para circulación del eléctrico (1904)

El domingo 22 de mayo de 1904, el diario El Comercio publicó una carta enviada por un vecino del primer puerto, protestando por los trabajos que se realizaban en la Plaza Grau para poner en circulación el tranvía eléctrico llamado Ferrocarril Eléctrico Lima-Callao, que se inauguraría dos meses después.

Sobre la Plaza Grau

"Antiguamente  esta plaza se denominaba Plazuela de la Victoria. Luego, el 22 de abril de 1857, por Decreto Municipal se le dio el nombre de Plaza Constitución. Finalmente se le cambia al nombre de Plaza Grau, en homenaje al héroe del Combate de Angamos, inaugurada en 1892, por Nicolás de Piérola, en ese entonces, Presidente de La República. En dicha plaza se levanta el monumento de Miguel Grau Seminario. Rodean la plaza el Muelle Dársena y la Capitanía de Puerto. También se observa el antiguo Faro del Callao."

CURVA DEL ELECTRICO MUTILA PLAZA GRAU


Un vecino que se interesa por el ornato de la ciudad, justamente indignado nos dirige la esquela que en seguida insertamos:


Sr. Corresponsal de El Comercio.

No creo que sea posible que se le permita á la empresa del ferrocarril eléctrico hacer lo que llamaríamos una mutilación en el jardín que rodea al Monumento Grau.

La curva que se está trabajando en esa plaza, frente a la estación del inglés va a cortar casi por completo un ángulo de la vereda del citado jardín, y para el libre tráfico de los carros eléctricos tendrán que desaparecer dos guardacantones de piedra labrada, un farol de alumbrado público y por último un hermoso ficus, el que, con sus compañeros forman parte en el adorno del jardín que circunda al monumento.

Quedará además la acera horriblemente tronchada, y todo esto sin urgente necesidad, pues hay espacio suficiente á mi modo de ver y creo que al de cualquiera, para evitar esto, prolongando un poco más la recta de la linea que viene bajando por la calle del Muelle y formar la curva en un punto que de ninguna manera embarazará la línea del ferrocarril, pasando á muy conveniente distancia de la correspondiente acera de la plaza y sus árboles.

Aún es tiempo de evitar una atrocidad.

Callao, mayo 20 de 1904.

Un vecino.




El viernes 27 de mayo de 1904, en su edición matutina, el diario El Comercio publica un artículo referente a la curva en cuestión, que respalda los alegatos de la empresa Ferrocarril Eléctrico Lima-Callao:

Los técnicos han declarado que no es conveniente dar más radio a la curva del eléctrico que va á destrozar un pedazo de la acerca de la plaza Grau; y aunque esa conveniencia parece derivarse únicamente de los intereses encontrados que allí existen, hay que felicitarse de que el incidente se haya resuelto pronto, dejando á la empresa en libertad de continuar los trabajos interrumpidos trabajos.

Esa curva y otras imperfecciones que se han venido notando en la construcción del ferrocarril eléctrico, no pueden ser remediadas en armonía con el deseo general, porque en su debido tiempo la municipalidad no ejerció la vigilancia necesaria, dejando hacer, sin exigir antes el detalle de los trabajos que se iban á emprender.

Si así se hubiera procedido, se habría con tiempo solicitado del gobierno reconsiderar el amplio permiso que concedió á la empresa del eléctrico para tender su línea y llevar adelante los trabajos como mejor le viniera en gana, pero aquella omisión, cuyas consecuencias se están palpando, no puede ahora subsanarse sin herir los intereses de la empresa, amparados con una resolución suprema.

Más vale pues, dejar las cosas como están y no seguir poniendo obstáculos á la pronta terminación de la obra y su entrega al tráfico público.

Después, cuando se trate de hacer refecciones en la línea, puede la municipalidad exigir que ellas se hagan siguiendo un plan general uniforme.


Callao: Plaza Grau. Vecino inconforme acerca de los trabajos para la circulación del tranvía eléctrico. Postal obtenida del website Lima de ayer.

Esta es una fotografía del Archivo Courret de la Plaza Constitución (Callao) en el año 1888 que luego cambiaría de nombre a Plaza Grau. Allí se aprecia el ángulo de la vereda que desaparecería con los trabajos para la circulación del tranvía eléctrico en 1904.

jueves, 15 de julio de 2010

Callao: Empresa del tranvía eléctrico debe concluir trabajos en las calles para recibir cortejo fúnebre de Manuel Candamo (1904)

El lunes 9 de mayo de 1904 el diario El Comercio en su edición de la tarde publicaba una nota con relación a la Empresa del Ferrocarril Eléctrico de Lima-Callao y al contratista que realizaba trabajos de construcción en esos momentos, para que en dos días cerraran las zanjas, a fin de recibir en procesión el féretro del señor Manuel Candamo, Presidente de la República.

Manuel Candamo nació en Lima el 14 de julio de 1841, hijo de Pedro Gonzáles de Cándamo y de Manuela Iriarte Lopez-Aliaga. En el año 1856 culminó sus estudios en el colegio Nuestra Señora de Guadalupe en el centro de Lima. En 1876 es elegido alcalde de Lima como candidato del Partido Civil y en 1881 se enfrentó a las tropas chilenas como soldado de reserva defendiendo la ciudad de Lima, siendo luego apresado y enviado a Chile. En 1883 regresa al Perú y es elegido Senador de la República en 1886.

En 1895 secunda la revolución cívico-demócrata y asume la presidencia de la Junta de Gobierno.

En 1903 después de ejercer la senaduría por Lambayeque, triunfa en las elecciones presidenciales. Aquí un extracto de su mensaje a la nación ante el Congreso el 11 de setiembre de 1903:
"[...] En el curso de esos ocho años el país ha adelantado notablemente; se han realizado en todo orden importantes reformas; las instituciones militares han recibido grandes mejoras y el Ejército poco deja que desear en cuanto a instrucción y disciplina, y nada en cuanto al noble y elevado espíritu de que está poseído; en las rentas fiscales se ha operado un movimiento de incremento sucesivo; la producción nacional y el comercio exterior han aumentado; se han establecido nuevas industrias y desarrollado las preexistentes; y, en general, la nación ha reportado los beneficios consiguientes a un régimen político de libertad y eficaces garantías, de labor útil y moralidad administrativa.

El nuevo Gobierno conservará y proseguirá la obra de sus dos antecesores; y confía en que el Congreso no le negará el concurso necesario para ello. No se presenta ante el país con programa fascinador, ni pretende inspirar seductoras esperanzas; pero sí declara que en ningún caso se desviará de la senda trazada por la ley y que sus medidas no se inspirarán sino en consideraciones de bien público."
Manuel Candamo Iriarte (1841 - 1904)

En el año 2008, salió publicado un libro "El Perú en la Intimidad. Epistolario de Manuel Candamo 1873 - 1904" de José de la Puente Brunke y José de la Puente Candamo (sus descendientes), que recoge casi cuatrocientas cartas, la mayoría enviadas desde su exilio en Chile a su esposa Teresa Álvarez Calderón. Este documento escrito en la intimidad, sin censura ni recorte de ningún tipo, permite conocer mejor a este gran hombre que con sinceridad, franqueza describe la realidad del Perú. En una de sus cartas escrita en 1882 afirma con pesimismo:
"De algún tiempo a esta parte están pasando cosas en el Perú que manifiestan una falta de juicio, una falta de espíritu nacional, un desconocimiento de los verdaderos intereses públicos, unas ambiciones tan estúpidas, unos egoísmos tan repugnantes y tanta miseria y bellaquería, que es cosa de desesperar por completo y de renegar de nuestra nacionalidad".
Muchas de sus cartas se refieren también a la enfermedad incurable de su último hijo, José Manuel, que fallece lamentablemente cuando él regresa al Perú.

Al poco tiempo de asumir la presidencia, el cáncer que padecía causó estragos en su salud, por ello viajó convaleciente a Arequipa, donde finalmente murió el 7 de mayo de 1904 a las 7 y 45 de la mañana.

Cuando se escribió la nota periodística (9 de mayo de 1904) se pretendía organizar debidamente la ceremonia fúnebre por ello se exigía culminar los trabajos que se realizaban en esos momentos en las calles del puerto. Así se reunieron varias comisiones de las sociedades humanitarias y cuerpos de bomberos en el local de la Municipalidad del Callao, estableciendo el programa para recibir los restos del presidente Manuel Candamo, presidiendo la reunión el señor Francisco Valdivieso, miembro prominente del partido civil.

Una vez llegados los restos al puerto y cumpliéndose la ceremonia, el cortejo fúnebre partió hacia Lima, donde finalmente fue sepultado en el cementerio Presbítero Maestro.



CALLAO
EL TRAFICO

Se ha notificado a la empresa del tranvía eléctrico y al contratista de la colocación de los tubos para el agua, que en el plazo de 48 horas deje expedito el tráfico en las plazuelas próximas al muelle de guerra por donde pasará la procesión fúnebre con los restos del excelentísimo señor Candamo.

El plazo concedido vence el miércoles a las 12 del día.

Capilla Ardiente en Arequipa del Presidente Manuel Candamo. Fotografía de Maximiliano T. Vargas publicada en el diario El Comercio.

El cortejo fúnebre en la Plaza Grau. Traslación de los restos de Manuel Candamo en el Callao. Fotografía publicada en el diario El Comercio el 13 de mayo de 1904.

miércoles, 14 de julio de 2010

Chorrillos: Tranvía eléctrico casi se incendia en Avenida José Olaya (1904)

El sábado 30 de abril de 1904 el diario El Comercio publicó una nota acerca de un incidente sucedido en la noche del día anterior, con el troley de un carro eléctrico y uno de los postes de la Calle del Tren, actual avenida José Olaya.



ACCIDENTE EN EL ELECTRICO

Anoche, á las 8 y 30, al pasar por la calle del Tren, en Chorrillos, ante un cambio del tranvía eléctrico, el troley tropezó con el pescante del poste núm. 440 produciendo una llamarada.

Este incidente causó la alarma entre los pasajeros del mencionado carro, pero todo no pasó de un ligero susto.

Postal de Chorrillos. Calle del Tren con vista al Hotel. En esta calle el trolley del tranvía se cruzó con el pescante de uno de los postes en la noche del viernes 29 de abril de 1904.  Imagen tomada del website Lima de Ayer.

martes, 13 de julio de 2010

Mariano Ignacio Prado invita a periodistas a las pruebas del tranvía eléctrico Lima-Callao (1904)

El 7 de mayo de 1904 el diario El Comercio en su edición de la tarde relataba el paseo de sus reporteros en el tranvía eléctrico que circulaba en fase de prueba,  acompañados del doctor Mariano Ignacio Prado y Ugarteche, gerente de la compañía.  Cabe anotar que el 5 de mayo de 1904 se había realizado la primera prueba del tranvía eléctrico en el Callao y al siguiente día la segunda prueba, siempre desde la estación de La Legua.

Mariano Ignacio Prado Ugarteche nació en Lima en el año 1870, fue uno de los once hijos del general Mariano Ignacio Prado Ochoa y de María Magdalena Ugarteche Gutiérrez.  Su padre, Mariano Ignacio Prado Ochoa fue presidente de la República en tres oportunidades y su hermano Manuel Prado Ugarteche presidente del Perú en dos períodos.  Otro de sus hermanos, Javier Prado Ugarteche, nacido un año después, fue un eminente historiador, filósofo y abogado peruano, teniendo ambos, diferentes cátedras en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Su hermano menor Jorge Prado Ugarteche fue primer ministro en 1933.

Marino Ignacio Prado Ugarteche (1870 - 1946)

Mariano Ignacio estudió en el colegio de los Jesuitas, siendo luego presidente de la primera asociación de exalumnos. Ingresó a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y se graduó en 1888 con la tesis "Nuñez de Arce como poeta lírico" en la Facultad de Letras.  En 1889 para su graduación de Bachiller en la Facultad de Jurisprudencia presenta la tesis "Interdicción de los enajenados" y en 1894,  adquiere el título de doctor con la tesis "El tipo criminal", obra que se publicaría y fuera discutida en los principales circulos intelectuales europeos, aportando a la teoría científica acerca del delincuente nato y el ocasional. 

A los 26 años ya era catedrático de Historia Crítica del Perú y en 1898 obtenía la cátedra de Derecho Penal, llegando a ser Decano de la Facultad de Jurisprudencia y Ciencias Políticas en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.  Manuel M. Salazar de la Facultad de Letras en la ceremonia de clausura del año 1900 elogia la cátedra de Mariano Ignacio:
"Casi todos los directores y profesores de los más acreditados colegios se han formado en nuestra Facultad, así como es revelador el hecho de que algunos catedráticos de otras facultades hayan pasado por la de Letras, para ir después a introducir trascendentales reformas en los cursos que enseñan, como sucede con el laborioso é inteligente doctor don Mariano Ignacio Prado y Ugarteche que ha creado, puede decirse, la enseñanza moderna del Derecho Penal en nuestra Facultad de Jurisprudencia [...] ."
Como economista y político el doctor Prado se distinguió en el Parlamento como Diputado por Lima en el período 1905 a 1911, sus discursos, debates acerca del crédito y temas laborales son impresionantes. Fue elegido Presidente de las Comisiones de Presupuesto, de Hacienda y de Legislación. En una ocasión se debatía el empréstito de tres millones de libras esterlinas destinado a la construcción del ferrocarril a Ucayali y el doctor Prado defendió el plan económico del gobierno magistralmente, de quienes estaban en contra del endeudamiento:
"Por eso es evidente, también, que sólo se puede haber sostenido de una manera teórica el principio; como regla de economía social, de que los empréstitos en sí mismos son un mal. 
Yo tendría que invocar los dogmas económicos determinando que los elementos fundamentales de la riqueza son el capital y el trabajo; que cuando los individuos y los pueblos necesitan capital para desarrollar el trabajo; cuando esa inversión representa una inversión fundada y reproductiva; cuando ella no va á establecer el desequilibrio económico en sus finanzas; cuando la responsabilidad que contraen está dentro de la capacidad financiera del deudor, el uso del crédito constituye un elemento indiscutible de progreso en principio: en esta forma, los empréstitos realizan una verdadera necesidad económica, los empréstitos representan, sí, un bien, un supremo bien para los pueblos. (Aplausos.)"
Mariano Ignacio Prado y Ugarteche en sesión en el Parlamento del día 2 de marzo de 1906
En el campo empresarial es artífice del progreso industrial de fines del siglo XIX y de las primeras décadas del siglo XX, considerándose una de las figuras más importantes del llamado "Imperio Prado". En 1898 fue socio de la Fábrica de Tejidos Santa Catalina y al considerar la renovación del activo fijo que usaba electricidad, incursiona en la actividad eléctrica, organizando la Sociedad de Alumbrado Eléctrico Santa Rosa, de la que fue director. En 1899 fue uno de los fundadores del Banco Popular. En 1906 constituyó las Empresas Eléctricas Asociadas.

Precisamente en el momento de la nota (mayo de 1904) el doctor Prado contaba con 34 años de edad, era ya gerente de la Empresa del Ferrocarril Eléctrico Lima y Callao y lucía tal como se observa en la fotografía. En ese año fundaría la Compañía de Seguros Popular y nacería su tercer hijo Gustavo María Cirilo Prado-Heudebert. Don Mariano Ignacio Prado Ugarteche se había casado a los 29 años con María Fausta Heudebert González, con quien tuvo cinco hijos, todos ellos nacidos entre 1900 y 1911. 

Finalmente, el 25 de marzo de 1946 a los 76 años de edad muere este distinguido personaje, que fue uno de los empresarios más importantes de comienzos del siglo XX y amante de la riqueza cultural e histórica del Perú.


EN EL ELECTRICO

Esta mañana el doctor Mariano Ignacio Prado y Ugarteche tuvo la amabilidad de invitarnos á dar un paseo en uno de los carros del tranvía eléctrico que había llegado hasta la primera cuadra de la calle de Lima.

A las once y once minutos nos encontramos en el carro que en el acto se puso en movimiento al mover nosotros la palanca.

Cinco minutos después pasábamos frente al Cementerio y tres minutos más tarde nos hallabamos en la elegante estancia que la empresa del eléctrico construye en La Legua.

El viaje fue de lo más agradable, y en verdad que el carro se desliza sin trepidaciones y hasta sin levantar tierra, lo que hace la travesía nada molestosa.

El doctor Prado nos dijo en el camino que tan pronto como se pudiera entender la empresa con la municipalidad, se pondrían los carros al servicio del público cada ocho minutos, por ahora, y que el pasaje entre este puerto y Lima sería de veinte centavos en primera clase y quince en segunda.

Habrá también en las tardes carros especiales de paseo entre el Callao y Lima costando el pasaje de ida y regreso veinte centavos.

Para que la línea sea puesta al servicio del público, no hay pues sino confiar en que la Municipalidad no trate de deshacer lo hecho, que si está malo es ciertamente por culpa suya, que no supo preveer como era su obligación.

El doctor Prado nos regresó nuevamente al Callao en elegante convoy del eléctrico, por cuya galante atención le dimos las gracias.

 El Callao embanderado. Una vista del tranvía circulando por la Calle de Lima tomado del Website Lima de Ayer. Fotografía de Luis Sablich.

sábado, 10 de julio de 2010

Profesor Castañeda sale ileso de coche volcado por tranvía en el Jirón Lampa (1909)

El domingo 28 de febrero de 1909 el diario La Prensa da cuenta del volcamiento de un coche que fue impactado por el tranvía eléctrico de la línea que venía de La Exposición, entre la cuadra cinco (Calle del Herrador) y seis (Calle San Antonio) del Jirón Lampa, en el centro de Lima. 

En el coche viajaba el Sr. Benjamín Castañeda, reconocido músico limeño quien felizmente salió ileso del accidente.  Aunque pudo tratarse de un homónimo, me referiré en este comentario al ilustre personaje.

Don Benjamín Castañeda y Garrido, pianista y profesor, nació en Lima el 31 de marzo de 1846, hijo de don José Domingo Castañeda y Salcedo y de doña Rosa Ramona Garrido. Desde niño mostró tener talento para la música que fue cultivando en el Seminario de Santo Toribio. Más tarde viaja con su familia a Francia, estudiando piano con el famoso maestro Proksch. Siendo un muchacho talentoso, se traslada a Ginebra donde conoce a otro maestro famoso, Charles Bovy Lisberg, discípulo predilecto de Chopin 1/.

Castañeda recorrió varias ciudades europeas "afinándose" con memorables conciertos de notables maestros que hasta hoy son insuperables. Después recorrió los Estados Unidos de América y finalmente regresó a Lima con 19 años de edad, pero no encontró el ambiente musical para desarrollarse, resolviendo viajar nuevamente por el mundo. Llegó a lugares tan lejanos como el Japón y la China, logrando dominar muy bien su idioma. 1/

No desligándose de su pasión por la música dedicó bastante tiempo para editar una Gramática Elemental de la Lengua China: Dialecto Cantones (1869) que fue un manual muy codiciado y de obligada referencia para quienes intentaban aprender este idioma. Benjamín Castañeda desde Hong Kong en junio de 1869, comenta en el  prefacio de su obra:
"Un libro corto y suscinto, pero sustancial y que pueda servir de guia á los principiantes, evitándoles el recurrir á una multitud de obras voluminosas, hé aqui el fin que me he propuesto y el giro que he dado á mis trabajos.

Sin embargo, siendo importantisimo el desvanecer las sospechas que podrían tenerse de que haya publicado un trabajo supérfluo, ó que haya cedido á una pueril mania de innovación al introducir la presente obra, creo necesario probar en pocas palabras lo contrario.

Primeramente; para facilitar la comprensión é inculcar con menos esfuerzo ías formas de esta lengua, las he presentado amoldándolas á las divisiones teóricas de nuestra Gramática; todos los términos Chinos que pueden fácilmente clasificarse según las diferentes partes de la oración, los he distribuido de dicho modo, presentándolos luego bajo el sistema Chino, por una recapitulación de las propiedades y accidentes de cada palabra.

Este método ofrece la ventaja de no desanimar al estudiante con aquella aglomeración de dificultades aparentes que se encuentran al principio.


[...] Esta pequeña obra demostrará con evidencia, que la lengua China no requiere un tratado complicado y voluminoso y que su estudio no es mas árido ni mas penoso que cualquiera otro de las demás lenguas orientales."
Cuando volvió al Perú después de tan larga travesía, fue muy solicitado por numerosos alumnos de las principales familias limeñas, constituyéndose como el primer profesor de Lima, además ejecutó obras de superior calidad como solista en la Sociedad Filarmónica de Lima. Así, fue el maestro entrañable de José María Valle-Riestra, compositor, director de orquesta y profesor emérito del Conservatorio Nacional de Música, que fue otra de las figuras musicales notables del Perú.

La pasión de Benjamín Castañeda fue siempre tocar el piano y la composición. Lo hacía con mucha maestría pero era bastante tímido y modesto, porque no gustaba de tocar en público salvo entre algunos amigos y en la intimidad de su hogar. Escribió una Galopa de Concierto para piano y orquesta y el Tratado de Harmonía

Gracias a este hombre, en Lima sus pupilos difundian la música clásica de Haydn, Mozart, Beethoven y otros clásicos, que eran difíciles de comprender, pero que Castañeda aclaraba magistralmente. Jorge Basadre en su "Historia de la República del Perú 1822 - 1933" nos dice:
"Después de la guerra con Chile, tomaron a su cargo la educación musical de la sociedad limeña Claudio Rebagliati y Francia, principalmente, y también el gran pianista y profesor limeño Benjamín Castañeda (formado en Europa, uno de los primeros en divulgar en Lima la música de Chopin) [...] "
El buen pianista se casó en Lima en 1894 con una de sus alumnas predilectas, la distinguida Srta. María Luisa Scotland Alarco, muy lúcida en conciertos y veladas. Con ella tuvo tres hijos varones: Benjamín, Luis y Manuel, siendo el mayor el que mostraba mucho mayor disposición para seguir los pasos de su padre.

Fotografía del archivo Courret del año 1896. La Sra. María Luisa Scotland, esposa del célebre pianista limeño Benjamín Castañeda y su primer hijo.
Benjamín Castañeda fue uno de los que dio su conformidad a la restauración e instrumentalización del Himno Nacional del Perú. Junto con su alumno José María Valle-Riestra y otros notables músicos que integraron la Comisión nombrada por el Ministerio de Gobierno el 13 de abril de 1900 para evaluar la labor del profesor Claudio Rebagliati.  A fines del siglo XIX la música de nuestro himno patrio había sido cuestionada por no reflejar la composición original del maestro don José Bernardo Alcedo. Así, al no poder escribir la música del himno por su avanzada edad, el maestro Alcedo comisionó al profesor Rebagliati tal tarea, supervisando su trabajo y aprobándolo.

Castañeda también dirigió y ejecutó el primer concierto infantil denominado "Corina" realizado con sus alumnas, siendo este acontecimiento elogiado por la prensa. Don Castañeda enseñaba con absoluta dedicación a los niños, jóvenes y en especial a su primogénito Benjamín, que había heredado su talento para la música, siendo un deleite para él sus preciosas ejecuciones, embargándole un sentimiento que rayaba en lo sublime. 

Desgraciadamente el inteligente y refinado muchacho murió antes de cumplir los 15 años, en 1910.  Este hecho no pudo ser soportado por el pianista, el dolor lo consumió, ¿cómo hallar consuelo ante la muerte del ser más querido? ¿Acaso existe sobre la tierra el paño que seque por fin las lágrimas, si nada restituirá su pérdida, si lo más amado nunca, jamás, admite reemplazo alguno? ¿Cómo superar el desgarro que parte de lado a lado el corazón, lacerando, atormentando cada nuevo latido? 2/. Benjamín Castañeda ya no era feliz con la música, cerró el piano,  empezó a apartarse de la gente, rechazar todo placer, odiar la luz y sepultarse entre las sombras.

Y aunque le aconsejaban de la inutilidad de la aflicción porque no hay lágrimas que logren devolver la vida a los muertos; que es en el infortunio donde debe probarse la fortaleza del ánimo, estos no eran argumentos para Castañeda que renunció a la vida tres años después, falleciendo el 26 de marzo de 1913, a los sesentisiete años de edad, con gran pesar de su familia y toda la sociedad limeña.

En el momento del accidente de tranvía, en febrero de 1909, Benjamín Castañeda aunque seguramente asustado por el choque, era una persona feliz, enseñando lo que le apasionaba, observando a sus pupilos entre ellos, su hijo, como se formaban para ser mejores. Con orgullo recibió la noticia de que José María Valle Riestra, alumno suyo también, asumía ese año la subdirección de la recién formada Academia Nacional de Música y es que Don Benjamín Castañeda fue uno de los más valiosos contribuyentes al desarrollo de la cultura musical de Lima.

Referencias:
1/  Guia Musical del Perú - Carlos Raygada - Biblioteca Nacional del Perú.
2/ Interrogantes tomadas del post "Consuelo", escrito por Antigona en La Cólera de Aquiles, acerca de la muerte de un ser querido.



Los choques de ayer

Coche volcado

Ayer á las 4 1/2 de la tarde el carro Nº 4 de la compañía eléctrica "El Nacional" chocó en la esquina de San Antonio y Banco del Herrador con el coche Nº 95.

Como resultado del choque el coche que iba ocupado por el señor Benjamín Castañeda, volcó rompiéndose al caer una de las ruedas.

Felizmente el señor Castañeda y el auriga salieron ilesos.

De las explicaciones que mediaron entre cochero y motorista resultó que el accidente se había ocasionado por que este último no hizo señal alguna en el momento de partir alegando no haber hecho sonar la sirena por prohibición expresa de la gerencia que había tomado esta determinación en vista de las constantes quejas del vecindario.


 Vista de la Casa Grace. En esta esquina ocurrió el accidente entre el tranvía eléctrico y el coche. Fotografía del website Lima de Ayer

lunes, 5 de julio de 2010

Callao: Se inician las pruebas del Ferrocarril eléctrico de Lima-Callao (1904)

El 6 de mayo de 1904 el diario El Comercio publicó una breve nota de la primera circulación del tranvía eléctrico en el Callao, que ocurrió el día anterior, 5 de mayo de 1904, partiendo desde la estación construída en Carmen de la Legua (cerca del actual cruce de la Avenida Fauccet con la Colonial) hasta la primera cuadra de la Avenida Saenz Peña (Calle de Lima).

CALLAO

TRANVIA ELECTRICO

Ayer hizo su primer ensayo el tranvía eléctrico, viniendo un carro desde La Legua hasta la primera cuadra de la calle de Lima.




El 7 de mayo de 1904 en la edición de la mañana del diario El Comercio se anunció la segunda prueba del carro eléctrico por las calles del Callao, sin registrarse ningún incidente.

CALLAO

Ayer á la 1 p. m. hizo su segunda prueba el tranvía eléctrico, con buen resultado.


Calle de Lima en el Callao. Postal de Eduardo Polack. Obtenido del Foro "Callao, el puerto de la Ciudad de los Reyes".

viernes, 11 de junio de 2010

Dr. Rospigliosi auxilia a atropellado por tranvía (1904)

El viernes 29 de abril de 1904, el diario El Comercio en su edición de la mañana publicó la noticia acerca del accidente del Sr. Andrés Céspedes, que fuera atropellado por un tranvía con destino a Chorrillos.

Encontramos en la noticia como pasajero nada menos que al Doctor Carlos J. Rospigliosi Vigil que a sus 25 años, acababa de ser nombrado "doctor" y se asimilaría al ejército como Teniente Primero de la Armada para servir en el nuevo transporte Chalaco.  Me permito escribir la biografía de este señor,  que injustamente es recordado por la mayoría sólo como un excéntrico médico millonario que construyó un castillo para alojar al rey de España Alfonso XIII.

Carlos Julio Rospigliosi González-Vigil, nombrado también como Carlos J. Rospigliosi Vigil ó Carlos Rospigliosi y Vigil, nació en la villa de Chorrillos en 1879, tuvo dos hermanos José y Luis. Su padre José Cirilo Julio Rospigliosi murió durante la ocupación chilena en 1881, cuando Carlos J. era todavía un bebé.  Estudió en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, llegando a ser Doctor en Ciencias Naturales en el año 1904. Su madre, la tacneña Mercedes González-Vigil falleció un año antes que él se graduara.

En la nota, el joven Rospigliosi viajaba en el tranvía con dirección a Chorrillos cuando ocurrió el accidente, inmediatamente asistió al herido que fue internado en el Hospital Dos de Mayo. Ese año (1904) Rospigliosi se concentró en la investigación, logrando culminar sus dos tesis. La primera investigación  "La Ureina" para obtener el grado de bachiller en medicina y la segunda "Trypanozomas" para titularse como Doctor en Ciencias Naturales 1/.

Fotografía del archivo Courret del año 1906. Carlos J. Rospigliosi Vigil con 27 años de edad.

En 1905 asciende a Capitán y es destinado a la Escuela Militar de Chorrillos. Luego viaja a Europa para especializarse. En 1909 Rospigliosi asciende a Sargento Mayor y al año siguiente está presente en la zona del conflicto con el Ecuador, luego que el presidente ecuatoriano Eloy Alfaro salió con sus hombres en pie de guerra a la frontera anunciando que el rey de España, Alfonso XIII haría público su arbitraje a favor del Perú. Y es que, según Alfaro, las autoridades peruanas habrían comprado a los españoles para perjudicar sus intereses. Así, el 8 de abril de 1910, el pueblo guayaquileño y quiteño hicieron destrozos en el consulado peruano y establecimientos de comerciantes peruanos. Sin embargo, la guerra nunca estalló ante la mediación de Argentina, Brasil y Estados Unidos de América. Rospigliosi se desempeñó como cirujano,  asistiendo al personal militar en las tiendas de campaña peruana.

En 1912 asciende a Teniente Coronel y al siguiente año fue nombrado catedrático de Zoología en la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Allí se empeñó en crear un museo de flora, fauna, geología y paleontología, que finalmente logró con el apoyo del rector y del decano, siendo "Director y Fundador" del Museo de Historia Natural que funciona hasta la actualidad en el distrito de Jesús María. En 1917 publica el libro "Orientaciones industriales, necesidad de crear un instituto de investigación en el Perú" y al siguiente año dirigió la primera expedición científica universitaria a la selva central, recogiendo muestras de los tres reinos naturales para exhibirlas en dicho museo. En 1920 volvió a dirigir otra expedición con un grupo de profesionales de la misma universidad.  Producto de esas expediciones y anotaciones, hoy una especie de planta lleva su nombre "Podocarpus Rospigliosi Pilger" lo que vulgarmente es conocido como "romerillo macho" o "diablo fuerte".
“Con la creación del Museo de Historia Natural, la Universidad aspira a concurrir en forma práctica al desarrollo científico e industrial del país sobre la base del conocimiento integral de los recursos naturales que encierran entre los límites del territorio de la República”.
Carlos J. Rospigliosi Vigil
En 1922 vuelve a Europa y se vincula a los círculos científicos más distinguidos. En ese viaje conoce al rey Alfonso XIII con quien entabla amistad. De regreso a Lima, nace su idea de construir un castillo para alojar al monarca que visitaría el Perú en 1930.  El Dr. Rospigliosi, siempre tenaz, logra la aprobación de este proyecto por las autoridades y él mismo trazó los planos de su imponente obra y hasta ofició de maestro de obras. Incluso planteó cavar una fosa alrededor del castillo con un puente levadizo, extravagancia que le fue negada por el municipio. Pero se frustró el viaje del rey ibérico a estar tierras por la crisis política española, que finalmente convertiría la Monarquía en República.

Las críticas no se hicieron esperar ya que consideraban algo inusual e innecesario un castillo medieval en pleno siglo XX.  Lo que para algunos tiene algo locura, el ímpetu de Rospigliosi en todas sus acciones estaba asociado a la creatividad, idealismo, inteligencia, obsesión y a su actitud inconformista. La fama del castillo cruzó fronteras, cuando en sus instalaciones el italiano Enzo Longhi, filmó la película muda "La Perricholi" que se exhibió en varios países.  El 13 de setiembre de 1928 por primera vez el público pudo dar cuenta del lujo del castillo al estrenarse la cinta en el Cine Colón. Rospigliosi orgulloso mostraba su castilllo al mundo.

El Virrey, la Perricholi y su lúcida comitiva presencian desde el balcón del medieval castillo la fiesta suntuosa organizadas en celebración del santo de la artista (Imagen de la película "La Perricholi" (1928) filmada en el Castillo Rospigliosi Vigil). Cortesía: Lima Antigua.

El Dr. Rospigliosi convirtió el castillo en su vivienda familiar y a la vez en oficina pública. En la actualidad es sede de una institución militar y continúan llamándolo "Castillo Rospigliosi":

Castillo construído por Carlos J. Rospigliosi Vigil

En el ámbito militar, en 1931 siendo Coronel, dirige el naciente Servicio de Sanidad del Ministerio de Gobierno y Policía, dedicó todos sus esfuerzos para la adquisición de un terreno en la Avenida Brasil y sus oficios fueron fundamentales para la construcción del Hospital de Policía el 30 de agosto de 1937, día en que puso la primera piedra en compañía del Presidente de la República 2/. El Dr. Rospigliosi ubicó su despacho como Director de Sanidad en su domicilio, es decir su propio castillo.

En el ámbito académico, el Dr. Rospigliosi no fue ajeno al quehacer universitario. En 1935 publicó el libro "La crisis universitaria en el Perú". En esos años los seguidores de José Carlos Mariátegui lo acusaban de ser responsable de la destrucción de algunos escritos del socialista, cuando en 1932 presidía la Comisión reorganizadora de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

En 16 de noviembre de 1938, a los 59 años de edad fallece este gran hombre, víctima de una penosa enfermedad. Su obra perdura hasta nuestros días en el campo de las ciencias naturales, medicina y obras públicas.

Referencias
1/  Francisco García Calderón, "Anales de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos 1904", Tomo XXXII, 1906
2/ Oswaldo Salaverry García, "Historia de la Medicina Peruana en el Siglo XX" - Fondo Editorial de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, 2000

Nota de un lector:

"El doctor Carlos Rospigliosi y Vigil nunca se casó pero tuvo un único hijo Carlos con Julia Lostaunau Vera que fuera la única "Señora del Castillo". A su muerte en 1938 Carlitos de 8 años quedó bajo el poder de su hermana María Rospigliosi y Vigil y de su esposo el doctor Augusto Perez Aranibar, que no tuvieron hijos. A la muerte del Dr. Rospigliosi sus hermanos se mudaron al castillo y lo dispusieron vendiendolo al gobierno en el primer periodo de Manuel Prado.

Carlos Rospigliosi Lostaunau fue un funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores y falleció el 30 de marzo de 1987."




Accidente en el eléctrico

Un hombre herido

Minutos después de las seis de la tarde de ayer, el motorista del carro eléctrico número 7 que viajaba entre Lima y Chorrillos, distinguió á la vuelta de una curva á un individuo en la línea, y aunque hizo sonar el timbre de alarma y pretendió detener el carro, la corta distancia en que se hallaba el hombre y la gran velocidad que llevaba el tranvía, fueron causa de que éste la alcanzara. El salvavidas chocó con ese pobre infeliz y lo lanzó violentamente á un lado de la vía, donde fué á caer contra un poste, sufriendo un golpe espantoso en la cabeza.

El hecho aconteció delante del paraje denominado Limatambo, interceptada la corriente, se detuvo el carro y el doctor Rospigliosi Vigil, que iba como pasajero, acudió en auxilio del herido que yacía sin conocimiento á un lado del terraplén, con varias heridas graves, entre ellas una con fractura del hueso occipital.

Por las averiguaciones practicadas se supo que el herido se llamaba Andrés Céspedes, peón del fundo Limatambo, á donde se dirigia llevando de Lima un par de botas para un señor Goytizolo.

Céspedes fué traído á esta ciudad siempre sin conocimiento, á causa de la conmoción cerebral, y trasladado al hospital "Dos de Mayo". El estado de Céspedes infunde serios temores.

Se nos dice que la insólita velocidad que llevaba el tranvía, era debida al deseo que tenía el motorista de no ser adelantado por el convoy de 6 y 5 p. m., del ferrocarril inglés, que partió simultáneamente de la estación de La Victoria y corría paralelamente al carro eléctrico.

Como de costumbre, cuando se encuentran el tranvía eléctrico y el tren en el camino, se entabló una lucha de velocidad entre ambos. Al principio el carro llevaba alguna ventaja; pero cuando ocurrio el accidente que dejamos narrado, corrían uno al lado del otro, casi juntos.

Esta circunstancia permitió á los pasajeros del tren notar que algo raro pasaba en el carro eléctrico, pues, vieron que de improviso brotaba una llamarada de la parte inferior del carro, como si hubiera ocurrido una explosión en él y que, á la vez que se detenía bruscamente, quedaba envuelto en una nube de polvo.

Los que iban en el tren no vieron más, pero ya sabemos cual fué el origen de esos trastornos que observaron en la marcha del carro eléctrico.


El accidente ocurrió en Limatambo, obsérvese la curva que existió a la altura de "Palomas". Imagen alterada del plano de la colección de Allen Morrison.